La pandemia como nuestra gran oportunidad PARTE II



Podés aprovechar este tiempo de confusión, caos y polarización, como uno de oportunidad, o como la excusa perfecta para hundirte en la angustia con resistencia y enojo frente a algo que literalmente no podemos cambiar. No puede ser de otra forma.


Lo más probable es que si hubo un cambio en tu vida, es porque hayas estado lista para darle la bienvenida a esta nueva manera de ser, moverte y relacionarte en el mundo. Aunque sea difícil de ver, comprender, entender e incluso aceptar.


Como dice Gabby Bernstein: ¡Felicitaciones! Esto es un gran paso, porque significa que algo en vos atrajo a tu vida el tiempo, el espacio y las herramientas para manifestar lo nuevo que está listo para entrar en tu vida y llevarte a un nuevo nivel de expansión y creación.


En vez de quedar enmarañadas en la queja, en el victimismo, en culpabilizar al otro de lo que está sucediendo en nuestra vida, podemos leer esto como un gran mensaje de Dios o del Universo que ha allanado el camino para el siguiente paso en nuestra vida.


Hacete cargo de tu vida, de tu propósito. Si estás donde estás, es porque es tiempo de trascender y ascender.


Hacete cargo -y celebrá- que haya llegado el momento perfecto de dar el próximo paso. Agradecé que tenés las herramientas para realizarlo, porque si estás leyendo este artículo, te sentís identificada con mis palabras, sentís que te llama este mensaje, es porque ES PARA VOS. PORQUE ES POSIBLE. PORQUE ESTÁ DISPONIBLE TU SIGUIENTE PASO.


Confiá en eso.


Y en este proceso de reconocer que una parte tuya atrajo a tu vida lo que estás atravesando (o en su defecto, las personas que te rodean también atrajeron a su propia vida las experiencias que hoy están teniendo y que, por la cercanía, te afectan a vos), y tu capacidad de ver las cosas de manera diferente, recordá la máxima espiritual de Gabby Bernstein:


Olvidate lo que creés que necesitás. Entregate a lo incierto, al misterio, a la idea de que muchas veces, no sabemos qué es lo mejor para nosotros y qué es para nuestro mayor bien y el bien mayor. Entregate a la idea de que esto que estás atravesando es exactamente lo que deberías estar atravesando. Que todo es perfecto y que los seres humanos no son los que te roban de tu libertad, de tus posibilidades, de tu estado financiero o de los vínculos, sino que es Dios o el Universo el que te va abriendo puertas y habilitando vida cuando estás en alineación con tu alma, con tu propósito, con tu ser superior y tu sabiduría infinita.


Cuando habitamos este espacio cero, de infinitas y creativas posibilidades, podés cambiar tu sistema de creencias, podés abrirte al cambio y a la sanación, a la capacidad de imaginar el mundo y la vida que deseás y tomar los pasos necesarios para acercarte a tu mejor versión porque no solo desarrollás las herramientas necesarias, sino que te entregás a ser guiada.


Hoy todo es posible


Hoy todo es posible porque nada es posible.


Nada -o casi nada- de lo que podíamos hacer en el pasado es posible. Entonces, todo es posible, porque solo desde este lugar se puede crear, gestar, concebir y parir.


Cuando no hay seguridades, no hay certezas, no hay permanencias, cuando uno se siente en este abismo, es cuando se aventura a ver las cosas de manera diferente, a vivir de manera diferente, a creer y crear desde un lugar nuevo.


Como recomienda Gabby Bernstein, cuando vivimos desde un lugar de inspiración, focalizando nuestra atención y energía en sentirnos vitales, vibrando en una alta frecuencia, conectadas con nuestra inspiración, nos olvidamos de los objetivos, de los resultados, y nos entregamos a que se dé el mejor escenario posible. Cuando estamos conectadas con la vida, con nuestra creatividad y todo aquello que nos inspira, todo lo demás se da naturalmente, además de que vivimos en el bienestar y mejoramos nuestra calidad de vida.


Honrá este momento.


Honrá este espacio cero.


Honrá la transición.


Honrá tanto tu esperanza e inspiración, así como honrás tu sufrimiento.


Honrá dónde estás hoy.


Honrá tu confianza en un futuro mejor y la creencia de que podés utilizar este tiempo como trampolín para cosas mejores, para acercarte a la mejor versión de vos misma, para disfrutar y alinearte con quién deseás ser y lo que querés manifestar para vos y para el mundo.


Cuando nada es posible, todo es posible. Porque volvemos a descubrir que absolutamente todo está dentro de nosotras. Los recursos y las oportunidades. Que la oscuridad no es más grande que la luz y que todo se está desarrollando para el mayor bien divino, aunque nuestra humanidad no lo pueda comprender.


Recordamos que lo único importante es SER. Confiar que somos valiosas simplemente por ser, por existir. Y justamente por esto, podemos vivir en belleza, expansión y paz interior.


Todo es posible para nosotras si lo creemos. Y solamente si lo creemos, lo podemos crear.

© María José Cormack 2020 | Página web creada por Delfina Velarde.