El éxito es aburrido

A veces sentimos que no tenemos lo que llamamos "éxito" en algún aspecto de nuestra vida. Como si no pudiésemos ir más allá de una barrera que sentimos externa, pero que mayormente es interna.

El otro día escuché en una conferencia que un sabio una vez dijo: "El éxito es aburrido", por eso muchas veces le huimos. Estamos tan acostumbrados al drama y al conflicto, nos hacemos tan adictos a la angustia, a la dificultad y a la frustración, que cuando las cosas fluyen -nuestras relaciones son sanas y nutren, sentimos gratificación en nuestro trabajo, nos encanta nuestro hogar- nos aburrimos. Auto-boicoteamos nuestro éxito con conflicto o directamente ni trabajamos para alcanzarlo.

Podemos aprender a relacionarnos con el bienestar y el drama desde un lugar diferente, habilitándonos a elegir lo que sana por sobre lo que enferma. Nuestro condicionamiento no nos determina



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